Por: Jorge O. Veliz
¿Qué tipo de vínculo motiva las amistades? ¿La utilidad? ¿El placer? ¿La virtud?
“La inutilidad en la amistad”
Días atrás leí un artículo sobre la amistad según Cicerón que me gustó mucho. Como es bastante extenso para publicarlo en su totalidad, extraje aquello me movilizó como para ser compartido.
Hace ya mucho tiempo, nada menos que cuarenta y cuatro años antes de Cristo, Cicerón escribió el “diálogo sobre la amistad”. Siendo anciano en ese entonces, reflexiona sobre la vejez y a amistad. Llega a una conclusión: el tiempo y el dolor tienen el poder de concedernos algo que ni la juventud ni la alegría otorgan: Lucidez. Recurriendo a esa gracia, el filósofo escribió: “La amistad no es otra cosa que un acuerdo perfecto entre todas las cosas divinas y humanas, con benevolencia y afecto”
En concordancia con Aristóteles en cuanto a su trascendencia, sostuvo que la amistad debía surgir del amor y la virtud, jamás de una necesidad y desde esa posición la considera quizás, la cosa más inútil y, al mismo tiempo, la más elevada y valiosa.
Para el sabio, son tres pilares los que sostienen una verdadera amistad: el de la virtud, el de la no utilidad y por último el de la benevolencia recíproca. Por estas tres condiciones él consideraba que la amistad es solo posible entre buenas personas.
El precepto máximo en cuanto a la amistad, según Cicerón, es el siguiente: “Pedir a los amigos solo lo que es honesto y hacer solo lo que es honesto por ellos”
Para Aristóteles: "La amistad es una virtud imprescindible y el mayor bien externo para la felicidad humana"
Jorge O. Veliz